jueves, 1 de julio de 2010

pacifico


Ahora que estoy vacío ahora que no hay canción toda la luna cabe en mí. Ahora que soy silbido de alguien que sale a andar veo otro cielo alrededor. Todos esos deseos de noche fría y de alcohol hoy te los quiero regalar. El agua me salpica el fuego es realidad me gustaba tanto tu voz. Dejando que suceda es más fácil así el cuerpo bien sabe flotar. Distintas las miradas y tu contestación muestra qué inútil fue mi hablar. La mente está vacía el cuerpo quiere girar y en la pupila aquel dolor. Oh, Oh, voy a llevarte en mí y ahora sé muy bien, que me llevarás hasta donde estés, adonde vayas un tatuaje azul, en la voz azul. Oh, Oh, Oh… Algo tiembla al oído sombra de un susurro sin voz la última oportunidad.



domingo, 20 de junio de 2010




En la obra de Borges, el doble es un gran tema.


“Al otro Borges es a quien le ocurren las cosas […] Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica”.


sábado, 19 de junio de 2010

La amazona de Mordor



Esa amazona rubia que cabalga
por las grises colinas y los yermos
de Mordor; esa chica que ha dejado
atrás la primavera y se dirige
al país de la noche permanente,
donde el señor del mal gobierna.
Por qué no vuelve grupas hacia el mundo
donde el lirio florece y las muchachas
buscan fresas y dan besos furtivos
y tejen y cocinan, donde hay bardos
que cantan las hazañas de los héroes
y veneran a la Gran Diosa.

Esa mujer dorada que galopa
de espaldas a la luz y a la belleza,
persiguiendo sin tregua ni reposo
al oscuro jinete que la rompe
de amor y la consume de deseo,
al enemigo de su alma.

De "Por fuertes y fronteras" 1996

El olvido




La olvidé. Por completo. Para siempre (o eso creía entonces). Me cruzaba con ella por la calle y no era ella quien se paraba ante un escaparate de ropa deportiva, no era ella quien compraba el periódico en un quiosco y se perdía entre la muchedumbre. Como si hubiera muerto. No era ella. Su nombre era el de todas las mujeres.

L.A. CuenCa

y hay más...

El fantasma/Luis Alberto Cuenca.


Cómeme y, con mi cuerpo en tu boca,hazte mucho más grande o infinitamente más pequeña.Envuélveme en tu pecho.Bésame.Pero nunca me digas la verdad.Nunca me digas: «Estoy muerta.no abrazas más que un sueño»


Luis Alberto Cuenca/Necrofilia.1983

miércoles, 16 de junio de 2010

martes, 15 de junio de 2010