domingo, 20 de junio de 2010




En la obra de Borges, el doble es un gran tema.


“Al otro Borges es a quien le ocurren las cosas […] Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir, para que Borges pueda tramar su literatura y esa literatura me justifica”.


sábado, 19 de junio de 2010

La amazona de Mordor



Esa amazona rubia que cabalga
por las grises colinas y los yermos
de Mordor; esa chica que ha dejado
atrás la primavera y se dirige
al país de la noche permanente,
donde el señor del mal gobierna.
Por qué no vuelve grupas hacia el mundo
donde el lirio florece y las muchachas
buscan fresas y dan besos furtivos
y tejen y cocinan, donde hay bardos
que cantan las hazañas de los héroes
y veneran a la Gran Diosa.

Esa mujer dorada que galopa
de espaldas a la luz y a la belleza,
persiguiendo sin tregua ni reposo
al oscuro jinete que la rompe
de amor y la consume de deseo,
al enemigo de su alma.

De "Por fuertes y fronteras" 1996

El olvido




La olvidé. Por completo. Para siempre (o eso creía entonces). Me cruzaba con ella por la calle y no era ella quien se paraba ante un escaparate de ropa deportiva, no era ella quien compraba el periódico en un quiosco y se perdía entre la muchedumbre. Como si hubiera muerto. No era ella. Su nombre era el de todas las mujeres.

L.A. CuenCa

y hay más...

El fantasma/Luis Alberto Cuenca.


Cómeme y, con mi cuerpo en tu boca,hazte mucho más grande o infinitamente más pequeña.Envuélveme en tu pecho.Bésame.Pero nunca me digas la verdad.Nunca me digas: «Estoy muerta.no abrazas más que un sueño»


Luis Alberto Cuenca/Necrofilia.1983

miércoles, 16 de junio de 2010

martes, 15 de junio de 2010

sábado, 12 de junio de 2010




Remedia Amoris.

Fue una idea malísima lo de volver a vernos.
No hicimos otra cosa que intercambiar insultos
y reprocharnos viejas y sórdidas historias.
Luego te fuiste, dando un sonoro portazo,
y yo me quedé solo, tan furioso y tan solo
que no supe qué hacer salvo desesperarme.
Bebí entonces. Bebí como los escritores
malditos de hace un siglo, como los marineros,
y borracho vagué por la casa desierta,
cansado de vivir, buscándote en la sombra
para echarte la culpa por haberte marchado (…)



Luís Alberto de Cuenca
en Memorabilia.